Monografías
Monte Albán
Monte Albán alcanzó el rango de ciudad a finales del Preclásico, pero logró su máximo esplendor entre el 250 y el lapso 800-900. Este periodo coincidió con el desarrollo de otras ciudades, tanto en el Valle de Oaxaca como en la Mixteca Alta; sin embargo, se considera que Monte Albán es el ejemplo más importante y representativo de la cultura zapoteca del Clásico. Se construyó en una zona estratégica, en lo alto de un cerro, ubicado en la intersección de los tres ramales del Valle de Oaxaca: Etla, Tlacolula y Zimatlán. Monte Albán estabarodeada por una fértil zona agrícola, rica en abastecimiento de agua, arcilla para hacer vasijas, sal y pedernal. En su época de mayor expansión la ciudad llegó a ocupar 6.5 km2, y albergó a una población de 20 000 a 30 000 personas.
A diferencia de otras ciudades, como Teotihuacan, Monte Albán no tenía grandes avenidas ni calles que organizaran los asentamientos. El orden de la urbe lo daban la Gran Plaza, ubicada en la cima del cerro, y Atzompa, otro cerro en el cual también había construcciones administrativas importantes. En torno a estos dos puntos se distribuían las viviendas sobre terrazas artificiales.
La Gran Plaza, construida a 400 m sobre el nivel del valle, era el centro de la ciudad. Este amplio espacio, de 270 por 125 m, lo nivelaron los constructores para levantar los edificios más importantes. Ahí se escenificaban las ceremonias cívicas y religiosas en las que se podían llegar a congregar hasta 15 000 personas. Todos los edificios del conjunto se hicieron de piedra, estaban estucados y pintados; además, fueron decorados con taludes y tableros de estilo zapoteco, conocido como “doble escapulario”, o sea, con molduras horizontales superpuestas y rematadas hacia abajo en franjas verticales. La pirámide más alta del conjunto superaba los 25 m de altura, y había un juego de pelota y dos palacios, entre otros edificios. En esta zona vivía la elite gobernante de la ciudad.
La ciudad de Monte Albán estaba dividida en 15 grandes barrios, quizá correspondientes a un número igual de linajes o grupos que tenían actividades económicas propias. Cada barrio tenía su propio centro, es decir, conjuntos de dos a cuatro montículos con un patio central. En esta zona nuclear vivían las principales familias del barrio y, alrededor de estos conjuntos, se distribuían terrazas con viviendas en donde radicaba la mayoría de la población. Se tienen contabilizadas hasta 2000 terrazas de tamaños variables, las más pequeñas de 10 × 5 m, y las más grandes de 100 × 300 m.
El tamaño y calidad de las casas variaba enormemente, según el rango social de sus habitantes, pero todas seguían el mismo modelo básico: un conjunto de habitaciones independientes con comunicación hacia patios rectangulares.
En la zona de residencias donde vivía la elite gobernante, al norte de la Gran Plaza, se descubrieron las tumbas más espectaculares de la ciudad, las famosas 103, 104 y 105. Se trata de tumbas reales: sus muros interiores están pintados con imágenes de dioses, antepasados del linaje y con el símbolo llamado “fauces del cielo”, es decir, un glifo usado en periodos posteriores para denotar la descendencia noble.
Las tumbas mencionadas se excavaron sobre la roca y para entrar hay que bajar unas escalinatas y cruzar una entrada bellamente esculpida hasta llegar a la cámara principal. Los gobernantes eran enterrados con ricas ofrendas, compuestas por adornos de concha, piedra verde, mica y obsidiana, sin olvidar unas urnas de cerámica grisácea, características de la cultura zapoteca. Junto a las tumbas reales otros elementos impresionantes son los glifos tallados en estelas, lápidas, jambas y dinteles, mismos que se han identificado como ejemplo del sistema de escritura zapoteca.
La historia de Monte Albán tiene dos etapas. La primera, del 250 al 600, se caracteriza por una estrecha y amistosa relación con Teotihuacan, con profusos intercambios de bienes entre los que destacan objetos de obsidiana y cerámica. La segunda fase representa el momento de mayor expansión de la ciudad, entre el 750 y el lapso 800-900, pero fue muy corta. Como resultado del colapso teotihuacano, los contactos con la Cuenca de México fueron cada vez menores, y entre el 800 y el 900 se va diluyendo el poder centralizado que Monte Albánhabía ejercido durante siglos.
Al decaer Monte Albán otros centros, como Zaachila, Mitla y Cuilapan, adquirieron un fuerte liderazgo en la región, aunque sin llegar a consolidar el antiguo poderío de la capital zapoteca.
Para saber más:
Visitar:
· Museo Regional del INAH, ubicado en el antiguo ex convento de Santo Domingo en la ciudad de Oaxaca.
· Monte Albán, Oaxaca, muy cerca de la ciudad de Oaxaca, en donde aún se puede observar una buena cantidad de vestigios arquitectónicos.
· Mitla, Oaxaca, a 50 km de la ciudad de Oaxaca.
Leer:
· Varios autores. Monte Albán, Revista de Arqueología Mexicana, vol. 1, núm. 3.
· Sabloff, Jeremy. Las ciudades del México antiguo, Ed. Diana, México, 1995.
· Manzanilla, Linda, y Leonardo López. Atlas Histórico de Mesoamérica, Ed. Larousse, México, 1990.
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